martes, 17 de septiembre de 2019

Musas

       




         


         



Mundos Internos: Awen (Inspiración)


La serie de dibujo se llama “Mundos internos”: Awen (Inspiración), y está compuesta de cinco obras, tituladas:

Awen (Inspiración), Crann Bethadh, Cuerpo, Mente y  Espíritu.

La serie está basada en  relatos de mi autoría,  escritos que fueron los que impulsaron la realización de dicha serie. Cada obra refleja el contenido de un capítulo diferente, contando ciertas historias, etapas y situaciones.


             


             


            


             


            





Sobre las flores


Aquella flor que un día tuvo perfume, reposa agrietada en la sombra de un lejano recuerdo, donde el rojo místico del corazón amante, abría las puertas del cielo perfecto. Ángel cálido de flores colmadas de aromas, canta para que no te olvide y reanima el espíritu.
















El amarillo implica florecer





El florecer es amarillo, como lo es la madurez. El amarillo también simboliza la sexualidad, o, poéticamente expresado la recompensa del amor. 
Tras la pérdida del amor, el ser resurge y florece a través de este color y a su vez asume un papel regenerador. 
El espíritu de esencia libre es luz, y brilla ante la tristeza. 








El color rosa y su naturaleza erótica a través del desnudo




Convertido en color erótico a través de la piel, el rosa es, a su vez, suave y delicado. Donde la piel desnuda deja aflorar su belleza es a través de este color, formando un acorde de seducción y pasión, que juega a adaptarse al diálogo que presenta una doble mirada de inocencia y lujuria. El rosa sensible, juvenil y encantador se adapta al sueño utópico de un estado de permanente paz y al dulce perfume de la piel como deleite. Aquella piel que recuerda el encanto de los pétalos de rosa encierra una naturaleza erótica llena de fuerza.